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Chávez Jr. confía en apuntarse otra noche exitosa en el Alamodome ante un ‘Veneno’ Rubio al que ni miró en la conferencia
OSIRIS MÉNDEZ CRUZ/ENVIADO
SAN ANTONIO, Texas.- Apenas pisó el Alamodome, de inmediato, el grato recuerdo de aquella pelea con el irlandés John Duddy en junio del 2010, le devolvió una sonrisa y un enorme gesto de satisfacción a Julio César Chávez Jr., quien tiene el firme propósito de lograr de nueva cuenta, aquí mismo, una actuación convincente como la de hace año y medio que catapultó su carrera de la mano de Freddie Roach.
Ahora, al regresar al Alamodome con el cinto de monarca universal de peso medio por el CMB, espera consolidarse como campeón mundial en la segunda defensa que le espera ante el aguerrido Marco Antonio Rubio y dejar claro que su carrera va en pleno ascenso enfrentando a rivales de primer orden.
“Siempre será grato regresar aquí (al Alamodome). Aquí logré mi primera victoria importante contra Duddy (por decisión unánime) y fue mi primera pelea que hice trabajando con Freddie Roach. Esa pelea marcó mi despegue, ahora vengo a consolidarme como campeón”, expresó seguro de sí mismo el nativo de Culiacán, Sinaloa.
Ni saludos, ni miradas
En conferencia de prensa, acompañado por Bob Arum, director general de Top Rank, así como por su rival, el “Veneno” Rubio, y los peleadores semiestelares, el filipino Nonito Donaire y el puertorriqueño Wilfredo Vázquez Jr., quienes se disputarán el cetro vacante supergallo de la OMB, el Hijo de la Leyenda aceptó que la rivalidad con su retador ha crecido en los últimos días debido a las declaraciones que ha lanzado, al calificarlas como “irrespetuosas”, por lo que espera con ansías que ya llegue la fecha y la hora indicada para trepar al cuadrilátero y demostrarle quién es el campeón.
“Él ha dicho muchas cosas, ha sido irrespetuoso, ha hablado de más, por eso ni siquiera lo volteé a ver. Yo siempre respeto a mis rivales, no soy de esos que hablan de más antes de las peleas, él sí lo hizo, pero le digo que el sábado conocerá cómo hablan mis puños, a ver si está listo”, advirtió el campeón mundial en las 160 libras, quien ante esos antecedentes, ni siquiera después de posar para las cámaras de televisión y flashes, volteó a mirarlo, menos a darle la mano.
La guerra está declarada
Ahora, al adelantar que ya está en “peso” rumbo al compromiso con la báscula, cuenta las horas para cumplir uno de sus objetivos sobre el ensogado.
“Todos verán de lo que soy capaz en el ring con peleadores del nivel del ‘Veneno’; no le huyo a nadie y una victoria el sábado me llevará a ser el mejor en esta división”.
Por su parte, la nula cordialidad del Junior, la calificó así el ‘Veneno’.
“Está en su derecho de saludarme o no, él tendrá sus razones. En el ring se verá quién es el mejor y yo sé que seré el vencedor”.
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