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Amarga experiencia la que vivió Giovani Segura hace unos días en su incursión en el peso mosca para disputar el título de la OMB en poder de Brian Viloria
Amarga experiencia la que vivió Giovani Segura hace unos días en su incursión en el peso mosca para disputar el título de la OMB en poder de Brian Viloria. La pelea fue en Filipinas, además del ambiente hostil, Segura tuvo que soportar una tonelada de cuero por parte del asiático, especialmente en la sien derecha, pues todos sus izquierdazos aterrizaron.
Salió del ring con un hematoma grotesco, se llegó a temer por su vida y fue llevado al hospital, donde, después de exhaustivas pruebas, se llegó a la conclusión de que “solamente” tenía una pequeña fractrua en el hueso orbital, pues se llegó a temer que el daño hubiera llegado al cerebro.
Segura no perdía desde hace tres años, en la división minimosca era el rey, incluso destronó al que lo fue por muchos años, Iván Calderón, no una, sino dos veces. Pero un par de kilos hacen mucha diferencia entre los pesos mínimos. Viloria, sin ser un ponchador espeluznante, le propinó la peor paliza de su carrera durante ocho asaltos, hasta que el referi se compadeció del mexicano, porque su esquina ni se inmutó.
Y todo por no analizar bien a su rival. Ya en peleas anteriores conocíamos de la rapidez de manos del hawaiano, ante Edgar Sosa también estuvo a punto de ganar, media pelea iba arriba en las tarjetas, pero el capitalino sacó fuerzas quién sabe de dónde y lo venció en 2007. Pues bien, Viloria está en su segundo aire y él sí hizo su tarea al estudiar a Segura.
Aunque tiene la mano pesada, el guerrerense anuncia mucho sus golpes y siempre tiene la guardia baja. Por lo tanto, esperarlo al contragolpe era la mejor estrategia y así lo realizó. De verdad que Segura se vio inerme, sin defensa, se puso en plan de costal ante un peleador que, si bien no lo tumbó, sí le ocasionó un daño serio en el cráneo, quizá no tan grave como el que sufrió Margarito ante Pacquiao, pero ya meterse con el hueso son palabras mayores.
Segura debió utilizar más fintas, golpear al cuerpo y mover la cintura. Se lanzó inocentemente a los guantes de Viloria, quien se cansó de vulnerarlo. Esta debe ser la peor felpa del año sufrida por un mexicano, es muy triste que en el equipo de Segura no hayan hecho labor de investigación para diseñar una estrategia contra Viloria.
@anayaseconds /
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